¿En qué consiste el servicio
de mediación?
La mediación consiste en una alternativa a la vía judicial para resolver un conflicto que minimiza costes económicos, tiempo empleado y malestar emocional.
En el proceso de mediación son las dos partes en conflicto las que tratan, por sí mismas, de alcanzar un acuerdo. Para lograrlo, la función de la persona mediadora es ayudarles a comunicar sus necesidades, definir sus desavenencias, proponer alternativas y buscar soluciones que satisfagan a ambas. De esta forma, las partes se encuentran en un plano de igualdad, en el que todos ganan, y resulta más sencillo cumplir con los pactos alcanzados por lo que estos son más estables y duraderos.
Ámbitos de uso:

Mediación familiar: en procesos de separación posibilita acuerdos tanto en cuestiones de custodia y régimen de visitas como en aspectos económicos.

Mediación laboral: permite analizar los conflictos en un clima constructivo que posibilita mantener la relación personal y mejorar la satisfacción y la productividad.

Mediación escolar: los conflictos entre alumnos son relativamente frecuentes y pueden llegar a generar un gran malestar. La mediación escolar ayuda a evitar que se cronifiquen estas situaciones y a darles una salida dentro del Plan de Convivencia del propio centro.

Mediación entre vecinos: entre las comunidades de vecinos pueden surgir desavenencias que suelen enconarse por el trato frecuente y la interferencia entre el descanso y la vida privada.